NI UN TÍTERE CON CABEZA.

(Una mirada escéptica de un publicitario a todo lo que intentan vendernos).

Cómo vender los recortes. Decálogo para el político que quiera seguir en el poder.

Tomar medidas impopulares no es agradable. Hacer cosas que uno sabe que van a levantar ampollas, tampoco. Tomar decisiones que van a generar contestación, lo mismo. Todo esto lo sabe cualquier político actualmente en el poder. (O cualquier padre que tenga un hijo pequeño que no quiere irse a dormir o un hijo adolescente que no arregla ni a la de tres su habitación).

Pero no hay nada que no pueda venderse ante una audiencia determinada. Nada. Solo es cuestión de encontrar los mecanismos y argumentos adecuados.

Si es usted un político en el ejercicio del poder y ha caído casualmente en este blog (tal vez navegando al azar buscando páginas con mujeres con tendencia hacia las grandes glándulas mamarias y las pequeñas prendas de ropa), está usted de suerte.

Tras años dedicándome a la publicidad, que consiste esencialmente en crear ideas en la cabeza de la gente, me veo en condiciones de proporcionarle un decálogo para vender los recortes sin que le pasen factura ante los electores. Son consejos sencillos, no se asuste, en un par de tardes los tiene aprendidos.

Allá que van.

1. Eche la culpa a quienes estaban antes. Quéjese de que se ha encontrado las arcas vacías, facturas sin pagar, despilfarros injustificados. Esto hará que los recortes sean vistos como algo que usted se ve obligado a hacer porque no queda más remedio. Use para ello como altavoz los medios de comunicación que gocen de ayudas públicas o los medios afines a su ideología. Precisión importante para evitar su suicidio político: ni se le ocurra usar este argumento si los que estaban antes eran de su propio partido. (No había caído en ello, ¿verdad? Tranquilo, para esos detalles estoy aquí yo).

2. Eche la culpa a otros de afuera. Si está usted en el poder en una comunidad autónoma, eche la culpa al gobierno central (salvo que sean los suyos, repase el punto 1) o a los ciudadanos de otra comunidad autónoma (culpe a Andalucía o Extremadura si es usted dirigente catalán, culpe a Catalunya si es usted dirigente de otra comunidad). Si está en una administración local, eche la culpa a la administración autonómica y/o al gobierno central. Por si se está liando: eche la culpa a aquellos que no sean los suyos, estén donde estén.

3. Eche la culpa a quienes están todavía más afuera. Hable de los ninjas en América (no, no son las tortugas). Hable en genérico de las exigencias de Europa. Venga o no al caso, hable de Merkel.

4. Mezcle los tres puntos anteriores. Es decir, eche la culpa a los que estaban antes, a los de afuera y a los de todavía más afuera. Si puede hacerlo sin que ninguno de los tres sea de su partido o ideología, es usted tremendamente afortunado. Podrá vender los recortes pareciendo tan bueno y tan puro como el Niño Jesús. (Sí, también parecerá usted un poco pelele porque no puede decidir nada, sino que se ve obligado a hacer las cosas sin más opciones. Pero mejor eso que parecer un cabrón, ¿no?).

5. Si es usted de un partido de derechas, realice alguna alusión más o menos velada a la inmigración. Como la crisis es económica, el argumento de que los inmigrantes ocupan puestos que impiden trabajar a los de aquí funcionará para lo importante. Y lo importante es que la gente necesita alguien a quien echarle la culpa de su mala situación económica. Y mejor que ese alguien no sea usted.

6. El origen de la crisis es complejo de resumir en una frase sencilla (ni se le ocurra intentar explicar lo de los derivados financieros en un discurso o la gente entrará en colapso de somnolencia). Encuentre culpables que sean fáciles de tangibilizar y personalizar para el electorado. Si es usted de izquierdas, hable de los banqueros libres de toda regulación. Si es usted de derechas, hable de los ineptos socialistas (e incluya si puede alguna referencia velada a corrupción. Da igual si es o no cierta, para cuando se dirima en un tribunal ya no quedará nadie que se acuerde. Esto no va de encontrar la verdad, sino de que lo que usted haga no le pase factura luego en las urnas).

7. Venda los recortes como una necesidad objetiva, pero aproveche para recortar donde subjetivamente a usted le guste de verdad. Dicho más sencillo, por si no está acostumbrado a tantas ideas seguidas y ya se está atolondrando: la crisis no es la razón, es la excusa. Aproveche para recortar en sanidad o en educación si usted cree que es mejor que todo eso sea privado. Repito de nuevo por si ya anda un poco despistado, porque esta idea es clave: la crisis no es la razón, sino la excusa perfecta para recortar y hacer lo que realmente a usted le gustaría hacer. Pero diga siempre: “No queda más remedio. Hay que recortar”. (Para saber qué rostro compungido y sentido ha de poner al decir estas palabras, véase varias veces a James Stewart en “¡Qué bello es vivir!”).

8. Venda las ideas de los recortes a los votantes como si fueran ciudadanos, pero intente con sus recortes convertirlos en clientes. Cuanto más privatice y vacíe de contenido la función pública, mejor para usted. Porque la relación con los clientes se establece esencialmente en términos de dinero. Y la relación con los ciudadanos se establece en términos de derechos, obligaciones, ética… Y todo eso a usted no le conviene, es más fácil convertirlos con los recortes en clientes de todas las cosas que antes eran esencialmente públicas. (Si esta idea le parece muy compleja de entender, déjela. Mientas aplique las otras, es lo que en realidad va a ocurrir).

9. Personalice siempre en un culpable la crisis para evitar que los votantes la personalicen en usted. Los mercados financieros son entes abstractos. La deuda pública también. Y la gente necesita descargar su rabia en algo tangible. Sirve para ello cualquier cosa, aunque solo sea para distraer la atención sobre usted. Da igual que culpabilice al anterior presidente, a los descontrolados políticos griegos o a los beneficiarios del PER. (Tampoco se exceda. A quien culpe debe de tener un mínimo aspecto lógico, no vale echarle la culpa al defensa central del Castellón).

Siguiendo este sencillo decálogo, podrá usted venderles los recortes a los votantes eximiéndose usted mismo de toda responsabilidad. Y lo más importante, dejándole las manos libres para hacer lo que realmente quiere usted hacer. Recuerde que la crisis no es la razón, sino la excusa para recortar donde usted siempre ha querido hacerlo.

¿Cómo dice?

¿Eh?

¿Que esto no es un decálogo porque solo tiene 9 puntos?

Caramba, está claro que usted es un político realmente observador. Y que además entiende de números.

Con esa impresionante capacidad, aplique todos estos consejos y en unos años acaba sentado en La Moncloa.

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19 pensamientos en “Cómo vender los recortes. Decálogo para el político que quiera seguir en el poder.

  1. Maroto77 en dijo:

    Hola, acabo de llegar al blog de rebote y me parece muy interesante conocer tus puntos de vista. Saludos y éxitos.

  2. pablo sanchez en dijo:

    Gran información. No te falta nada de verdad. Te recomiendo también que escribas el decálogo del político corrupto.

    1.-soy inocente hasta que se demuestre lo contrario.
    2.-estar imputado todavia no es ser culpable. y ademas me presento a las elecciones.
    3.- ¿Yo culpable? Mentiras de la oposición y de los medios
    4.- ¿Yo culpable? ¡Y tu tambien! o ¡Y tu antes! o ¡Y tu mas!
    5.- Mira lo que pasa en otra CCAA.
    6.- et.
    etc.
    etc.
    Estaría bien ¿no?

    • Gracias por tus palabras.
      Aunque por tu entusiasmo y agradecimiento no sé si no serás un político en el poder y has encontrado la panacea a tus males…
      Ay, Dios, aún habré creado un monstruo…

      Bueno, y lo del decálogo del político corrupto no estaría mal si no fuera por dos cosas:
      1) no acaba de estar del todo en el foco de este blog, que es más el de analizar las cosas que nos venden (aunque admito que estirando un poco el espíritu de ese foco ese decálogo podría entrar. Y si faltara un día para el post y no tuviera tema, ya te digo yo que sus posibilidades de entrar crecerían exponencialmente).
      2) ¡en realidad el decálogo que dices que escriba ya lo has escrito tú en tu comentario! Bueno, vale, lo has escrito a medias, pero los 5 que faltan tengo la sensación de que te los escribes en un pispás.
      Saludos y gracias.

    • Yo le añadiría:
      6.- ¿que dices que me he llevado dinero? Denúnciame (con sonrisilla)

  3. charo en dijo:

    ¡Mira por dónde! Este se va al twitter…
    Un besito y gracias.

  4. martini? en dijo:

    realmente crees que los políticos tienen la culpa de todo? el comportamiento de los ciudadanos es siempre el adecuado, me refiero al uso inadeacuado de las urgencias en hospitales, a las bajas falsas que tiene que cubrir economicamente el estado, podría extenderme más que haber hay.

    la imagen de los políticos en este pais es nefasta, quiza sea un reflejo de su sociedad?.
    no es por llevar la contraria te lo aseguro pero te lo has planteado?

    siento no estar inspirada para extenderme mas.

    • Bueno, mi sensación general con la clase política de aquí es un pelín distinta.
      Más bien me parecen que son gente que se ha dedicado a eso porque seguramente en la empresa privada no habrían llegado muy lejos.
      (Hablo de los que empiezan desde abajo en los partidos y van escalando puestos en ellos, no de los independientes que de repente se incorporan a un gobierno).
      Y en general su discurso me parece bastante mediocre.
      Los pocos que he visto buenos que venían de empresa privada (y con carreras notables) han acabado apartados a papeles menores o cargos no altamente relevantes.
      O han salido al cabo de no demasiado tiempo, volviendo a la empresa privada.

      En cualquier caso, a un político creo que lo que más le preocupa es en qué puede afectarle cada decisión que toma.
      Y con los recortes están todos tirando balones fuera.
      Si fuera una empresa privada, parecería que nadie tiene la responsabilidad de nada.

  5. Esther en dijo:

    Sobre la heroicidad, que usted ha comentado hace un rato, debo decir que para hacer una campaña electoral descarada a favor de uno de los partidos en las pasadas elecciones, tampoco hay que exprimirse mucho las neuronas, en capitales de provincia pequeñas, se sabe de que pié cojea cada uno, y ese pié en concreto viene desde antes de la dictadura, por otro lado en toda campaña hay “asesores”, por no decir negros.

    • Sí, lo que dice es cierto, pero en cualquier caso es un trabajito que requiere una dedicación que a mí como novicio en esto me parece asombrosa.
      Lo de los negros creo que es bastante habitual en esto de los blogs en según qué perfiles.
      No sé si conoce el blog de Vicenç Navarro.
      La verdad es que está muy bien y es muy interesante, con un nivel muy alto.

      Es un hombre de una trayectoria profesional bastante impresionante. Y que casi cada día publica en algún medio de comunicación un artículo que luego vuelca en su blog.
      La verdad es que con sus 74 años cuesta creerse que escriba él en persona todo lo que aparece (además de dar clases y conferencias).
      Imagino que detrás de él hay un think tank.
      En cualquier caso, a mí me parece más importante qué se argumenta y escribe que quién lo argumenta y escribe exactamente.
      En mi caso mi número de asesores es, en números redondos, cero (ya ve que más redondo no puede ser).

      Saludos y gracias por pasarse por aquí.

  6. Esther en dijo:

    gracias por responder, visitaré el blog de l Sr. Navarro. El otro al que me refería, lo cierto es que hoy no, pero sale lo peor de la rancia dcha, con insultos incluídos, cuando tengo tiempo, me doy el gusto de pegarles “una repasada”, sobre todo sacándo a relucir los trapos sucios, que por otra parte en todo partido hay. Hasta pronto.

    • No, por favor, gracias por comentar.
      Qué menos que contestar cuando alguien se toma la molestia de leer alguno de mis posts y, además, escribir.

      Pues yo me iré pasando también por ahí de vez en cuando.
      Aunque hoy he visto un nivel más o menos razonable de argumentación (salvo un alterado que debe de estar mezclando medicamentos).
      E insultos también suelta de vez en cuando alguien por aquí.
      Sobre todo con el tema del fútbol.
      Por eso elegí la opción de que yo tenía que aprobar previamente los comentarios.
      Da más trabajo, pero así te aseguras de que los comentarios que aparecen aquí son de gente que argumenta, aunque me lleve la contraria.
      Y no de gente cuya única habilidad (por llamarle algo) es soltar exabruptos.

      Saludos y gracias de nuevo.

  7. Esther en dijo:

    No sé en que estaría yo pensando ayer, sobre el Sr. Navarro, si hasta le envié el link del libro de marras a mis parientes en USA. Por aquí en Bilbao se dice, se comenta que Gallardón será el nuevo ministro del Interior.

    • La verdad es que el pensamiento de Vicenç Navarro está muy bien.
      Su problema principal es que no aparece mucho en los medios masivos (televisión, por ejemplo) con su punto de vista.
      Más bien suelen llevar a expertos con menos bagaje que él, pero mucho más neoliberales que él.

      Pues si es Gallardón, se va a ver en un buen apuro con los suyos.
      Porque en materia tan sensible como el terrorismo, los más ultramontanos de su partido no admiten matices ni comprensiones.
      Y esos son justamente los que menos aprecio le tienen a Gallardón, supongo que porque lo ven demasiado progresista.
      Y cuando empiece el tema de si los presos, de si el acercamiento, de si los gestos…
      Vamos, me veo a la prensa más de derechas, que tan poca devoción le ha tenido siempre a Gallardón, con los ojos y las teclas del ordenador inyectadas en sangre.

  8. Esther en dijo:

    Se ha estado diciendo por activa y por pasiva que acudieran a las Instituciones y dejaran la violencia. Ahora que tienen más de 300.000 votos, ochocientos concejales, y el dinero en Guipuzcoa con la diputación Foral, a ver que saca de la chistera Mariasno para boicotearles. Quiera ó no tendrá que hablar con ellos, claro está que el PNV está contra las cuerdas, su tejido clientelar, que con tesón han creado durante 30 años anda desorientado, así que se entenderá bien con el PP.Como se sabe, la vocación primigenia de cualquier Partido, es el poder.
    Viene esto a cuento de Gallardón, ¿tendrá la “retranca”a la gallega, ó le vendrá grande ese morlaco?.

    • Esto me recuerda cuando la derecha neocon americana le reprochaba a Obama, al inicio de su mandato, que se pusiera a hablar con Irán o con Hugo Chávez.
      Y vino a contestarles Obama algo así como que “Uno tiene que ponerse de acuerdo y negociar con sus enemigos. Con los amigos no hace falta hacerlo”.
      Gallardón sobre esto no creo que aplique ideas propias, sobre todo teniendo en cuenta cuánto le puede afectar a Rajoy lo que haga él en un tema tan sensible para su electorado.
      Vamos, no quiero ni imaginarme las portadas de La Razón y similar.
      Por no hablar de Mayor Oreja.

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